Desde luego que estamos hablando de una absoluta exquisitez. Es una masa de pan, sin azúcar, sin mantequillas ni grasas, pero el azúcar de la cobertura, y el sabor a anís hacen de esta masa levada, tan tradicional, una maravilla. No dejéis de probarla, ya que no es para nada difícil de hacer, y el resultado os sorprenderá.
INGREDIENTES:
500 g de harina de trigo
10 g de sal
300 ml de agua
35 g de aceite de oliva virgen
extra
10 g de levadura fresca
Para decorar:
Piñones
Azúcar
Anís
ELABORACIÓN:
En un bol tenemos 500 g de harina de trigo. Echamos 10 g de sal y mezclamos. A continuación vertemos 35 g de aceite de oliva virgen extra y 300 ml de agua a temperatura ambiente. El agua recomiendo ir echándola poco a poco, para así ir controlando la masa y no pasarnos de agua. No debemos amasar, simplemente estamos mezclando. Cuando la masa esté más dura, podemos seguir con las manos. Y cuando ya no queden restos de harina, tapamos y dejamos reposar 30 minutos a temperatura ambiente.
Pasado el tiempo, volcamos la masa en la superficie de trabajo que hemos enharinado previamente. Desmenuzamos 10 g de levadura fresca, podemos echar un chorrito de agua para facilitar su disolución. Doblamos la masa sobre sí misma y empezamos a amasar. No hay que volverse locos amasando, tan solo 1 minuto. Volvemos a poner en el bol, tapamos y dejamos reposar en la nevera 10 minutos.
Pasado el tiempo volvemos a amasar 1 minuto. Si veis que se os rompe podéis estirar y amasar hasta que vuelva a unirse. Otra vez al bol, tapamos y a la nevera otros 10 minutos. Repetimos este proceso dos veces más, en total 4 veces: 1 minuto de amasado, 10 de reposo.
La cuarta vez que amasemos, acabamos boleando la masa, enharinamos el bol y la masa, tapamos y dejamos reposar a temperatura ambiente de 1 a 2 horas o hasta que doble su volumen.
Enharinamos la mesa, volcamos la masa y la dividimos en dos. Pintamos un papel vegetal que hemos puesto sobre una bandeja de horno con aceite de oliva. Colocamos una de las porciones y estiramos con las manos. Colocamos la otra porción y la estiramos también. Pintamos ambas cocas con abundante aceite de oliva. Tapamos con papel y dejamos reposar en el horno apagado durante 30 minutos.
Aquí tengo un puñado de piñones que han estado en remojo 2 horas, esto evitará que se quemen durante el horneado. Los colamos y cubrimos generosamente las cocas con ellos, Echamos azúcar al gusto y al horno que tenemos precalentado a 230 ºC, calor arriba y abajo. Horneamos durante 15 minutos.
Nada más sacar nuestras cocas del horno las rociamos con un chorrito de anís.